sábado, 3 de diciembre de 2016

EL MARKETING EN EL METAL: IMPRESIONES DE UNA ESCENA COLOMBIANA QUE DEJA DE SER MENOS INCIPIENTE

Escribir de este tema, es algo espinoso, ya que el tema no es del común de las personas que conozco o con las que me he relacionado alguna vez. Probablemente para la mayoría de las personas, es un tema sin incumbencia, pero en realidad es un tema igual de importante como los otros que se tratan en la cotidianidad, ya que es correspondiente a la publicidad y a la difusión, ya que trata del estado actual del consumo y de la comercialización musical, estoy hablando del marketing musical como afecta en el Metal.

Este es un tema del cual creería que no solo afectaría a este género musical en sí, sino a todo el gremio musical en general. Ya que la industria se ha visto desplazada por el cada vez más cercano mundo de la informática y del internet.

Me acuerdo que hace más de veinte años, si uno quería un disco de determinado artista, había dos maneras para conseguir ese material. La primera, era dirigirse a una tienda especializada, pagar el precio y escucharlo en un reproductor, sea vinilo, cassette o CD. Con el pago de este canon por el material fonográfico, la disquera destinaba una parte de las regalías al artista, quien por esto se veía favorecido y así podría lograr componer más canciones para hacer un nuevo trabajo, comercializarlo, y de esta manera, iniciar el círculo nuevamente. Antes de los finales de los años noventa, era rentable para un artista, el negocio era próspero y daba muchos frutos.
A partir del año 2000, el fenómeno de la internet, y de la música disponible en los formatos MP3, así como de las pagina estilo “Napster”, que permitían el intercambio de las canciones, por medio de los ordenadores, suprimiendo la adquisición del material físico, trajo consigo un nuevo fenómeno para adquirir la música favorita, más atractivo y cómodo para su transporte, la rapidez para adquirirlo, y sobre todo lo más importante, era gratis.

Lo anterior se puede ver de dos maneras: por un lado está la rápida difusión de las canciones por medio de la red, y que esto supone un mayor alcance a más rincones del mundo. Por otro lado se encuentra las pérdidas para el artista,  pues este no percibe las regalías de dicho intercambio, y en cambio deja de vender su material físico, a causa de las razones anteriormente citadas.

Como afecta lo anterior en el mundo del metal?, como en otros géneros musicales, aquí depende es como se mire y el en enfoque que se le dé a esta situación. El mundo del metal siempre ha sido uno de los géneros musicales subterráneos, más grandes que en la historia humana se ha podido desarrollar. Lo anterior se da por el señalamiento a los integrantes, melómanos y fanáticos a esta música, la misoginia, el desarraigo por parte de la sociedad y los juicios a priori por parte de las personas que la componen, que aparte de ello, la mayoría son de doble moral. Todo lo anterior da como un resultado un género rebelde, autentico, radical y honesto, que solo se puede traer del inframundo, para escandalizar a la gente supuestamente más correcta y con una escala de valores más alta, llena de cinismo y podredumbre en su interior.

El señalamiento sufrido por las personas que componen este género musical, hace que las cosas sean un poco más subterráneas de hacer, como la comercialización del material, la difusión para la asistencia para los conciertos, y las reseñas de los artistas, fonogramas, presentaciones en vivo y demás. Esto además es acompañado con un sentido de pertenencia y compromiso, a un grado tal, que el mismo circulo es cerrado e impenetrable cada vez más, ya que el verdadero metalero no llega por la moda, sino por la convicción.

Todo esto se traduce en una comercialización hacia destinos específicos, tiendas referenciadas porque se dedican exclusivamente a este sub mundo. En muchos casos la mayoría del material es importado. Esto era así en un principio. Con el paso del tiempo ha ido cambiando paulatinamente esa situación, ya que se están creando sellos musicales que están solicitando las autorizaciones a los artistas, para prensar su material en nuestro país, y así, la adquisición del mismo sea mucho más económica y rentable, puesto que en este caso los intermediarios se reducen a más del 60%, y de este modo las ganancias le llega en una cuantía considerable para el artista. En un principio, el material era muy escaso para conseguir, por la poca difusión que había para dar a conocer los sitios de concentración de material, adicionando que sus precios en algunos casos no eran justos para los compradores. Hoy se debe decir gracias a las redes sociales como Facebook principalmente, pues muchos sellos pequeños dan a conocer nuevos artistas, así como su material, a precios razonables, y con muchas más facilidades que no había hace muchos años.
En cuanto a la presentación de los conciertos, no son tan masivos y son más bien pequeños, dadas las características de la propia escena, que comente en un principio. El promedio de la asistencia a estos eventos es de 300 a 5000 personas. Ese nivel de asistencia depende si son agrupaciones nacionales o extranjeras, y que tan conocidas estas pueden llegar a ser. En todo esto hay algo que resaltar y que cobra importancia, que es el festival Rock al Parque, que se realiza cada año en la ciudad de Bogotá, desde hace veinte años. Esto ha afectado de manera significativa a la propia escena, pues aparece mucha gente adjudicándose el título de ser “metalero”, con la excusa de romperse una costilla en un “pogo”. Pero mucha gente de esta clase no la vemos en los conciertos, en los cuales hay que pagar una cuantía que muchas veces no es muy costosa, ni comprando el material fonográfico. Considero que es gente que hace mucho daño al gremio, ya que a causa de muchos de ellos, la sociedad nos tilda como simples vagos que solo se dedica a tomar alcohol.


Como conclusión a todas estas impresiones, haciendo una breve descripción, se puede concluir que el marketing y las estrategias que se usan en el mundo del metal, no son desconocidas y se usan en otros géneros musicales, la diferencia en esta ocasión, radica en lo abierto todo lo que rodea este género para el público en general, ya que por las mismas características de aislamiento de la sociedad, de los temas tan controversiales que se tratan en las canciones, de la postura y actitud que se tiene ante la política, las costumbres y los valores, la forma particular de vestir, y la admiración y el verdadero respeto que se le dan a los artistas y a su forma honesta de realizar su música, claramente no es de consumo muy masivo que digamos, porque en muchos casos, se da prevalencia a la forma mediocre y suntuosa de hacer música, que infortunadamente en muchos casos, no pasa de ser un simple playback.  

1 comentario:

  1. Muy buen artículo Carlitos. tienes mucha razón. Sigue con estos escritos que nos ayudan a ver las cosas desde otro punto de vista. LARGA VIDA AL METAL!!!!!

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